Los objetivos SMART son una forma de escribir metas de modo que dejen de ser vagas y se conviertan en algo concreto y revisable.
¿Para qué sirve?
Evitar el “quiero mejorar” o “quiero cambiar de trabajo” sin forma. Al pasarlos por el filtro SMART, aparecen criterios claros para saber si avanzás y cuándo dar por cerrada una etapa.
Las cinco condiciones
- Specífico: qué exactamente querés lograr (no “estar mejor”, sino “hacer X”).
- Medible: cómo vas a saber que lo lograste (indicador, resultado visible).
- Alcanzable: realista para vos en este momento (exigente pero no imposible).
- Relevante: alineado con lo que te importa (no un “debería” ajeno).
- Temporal: para cuándo (fecha o plazo concreto).
En coaching se usa para bajar al suelo ideas grandes y convertirlas en primeros pasos. A veces el ejercicio muestra que el objetivo no era tan SMART como parecía —y eso también es información útil.